Alcanza tus metas Ir a BKOOL

Las altas temperaturas son sin duda uno de los inconvenientes a la hora de realizar cualquier tipo de actividad deportiva en verano, incluidas, también aquellas que realizamos en casa.

Sin embargo, una correcta preparación de la sesión puede ayudarte a lidiar con esta condición. Por eso, hoy vamos a decirte algunos consejos para aprovechar al máximo tu entrenamiento en el rodillo, sin preocuparte por las altas temperaturas.

Cinco consejos para lidiar con altas temperaturas en el rodillo

1. Escoge un lugar de la casa fresco y agradable

Intenta colocar tu rodillo en una zona de la casa que se mantenga fresca a lo largo el día. Elige la sala en la que apenas se sienta el calor intenso de fuera.  

Si, por ejemplo, tu casa tiene bodega o sótano, este es un sitio ideal para colocar tu rodillo y hacer deporte en él.  Estas instancias de la casa se mantienen frescas todo el año, ya que apenas les da el sol.  

Por lo general, el salón de casa suele ser otra zona que soporta bastante bien las altas temperaturas. Esto se debe a que suele ser la habitación más grande de la casa y tarda mucho más en calentarse que el resto.

Si cuentas con una terraza, aunque sea pequeña, tienes la opción de entrenar allí con tu rodillo siempre y cuando lo hagas en las horas menos calurosas del día. Lo ideal es que lo hagas o bien durante las primeras horas de la mañana o bien a última hora de la tarde.

2. Hidrátate constantemente para soportar las altas temperaturas

Hidratarse es un aspecto básico a la hora de hacer deporte, independientemente de la época del año que sea. Sin embargo, el verano requiere poner más atención en esta necesidad. Es importante mantenerse hidratado de manera regular.

En BKOOL, hemos hablado en más de una ocasión de la importancia de la hidratación y de los diferentes tipos de bebidas que podemos tomar antes, durante y después de los entrenamientos.

Debes tener claro que no solo tienes que hidratarte cuando tengas sed. Lo idóneo es que tomes un buen trago de agua cada 15-20 minutos e ingieras entre 500-750 ml en cada sesión.

Puedes combinar diferentes bebidas como el agua o bebidas isotónicas, así como tomar un batido de frutas o verduras después del entrenamiento.

3. Reduce la intensidad de tus entrenamientos

Las altas temperaturas hacen que el cuerpo se canse antes de lo normal, apareciendo síntomas de fatiga y falta de oxígeno. Por eso, es recomendable que bajo estas condiciones reduzcas la intensidad del ejercicio o el tiempo de duración.

Bajar el ritmo de entrenamiento te permitirá acabar la sesión sin estar excesivamente cansado, pudiendo rendir a lo largo de la semana al 100%.

4. Utiliza un ventilador o aire acondicionado para rebajar las altas temperaturas

Si cuentas con alguno de estos aparatos, utilízalo. Con ellos vas a poder mantener tu habitación fresca constantemente y no notarás el calor durante el ejercicio.

Sin embargo, no pongas el aire con demasiada fuerza, ya que la mayoría de los resfriados y congestiones que aparecen en verano se deben a la excesiva intensidad con la que se ponen los aires acondicionados y los ventiladores.

altas temperaturas
Foto: BKOOL

5. Elige bien tu ropa deportiva

Es importante escoger bien la ropa con la que vamos a entrenar. El objetivo de las camisetas deportivas y de los monos de bicicleta, entre otros, es absorber el sudor.

Este tipo de ropa está compuesta por materiales por tejidos hidrofóbicos los cuales mantienen la humedad de la piel.

Por tanto, intenta no ponerte cualquier camiseta de algodón, pues estas no están preparadas para la absorción de sudor y no solo tendrás más calor, sino que tu piel acabará irritándose.

Conclusiones

Planifica tu rutina de entrenamiento semanal según las temperaturas estimadas, teniendo en cuenta el calor al que vas a tener que enfrentarte. Sigue estos consejos y mantente hidratado tanto encima como fuera del rodillo. ¡Continúa con tu entrenamiento en BKOOL sin que las altas temperaturas sean un gran inconveniente!

Con la llegada de la primavera, los días de calor son cada vez más. Las jornadas con sol invitan a muchos a retomar sus actividades al aire libre. Sin embargo, este cambio estacional requiere una adaptación tanto en nuestra rutina diaria como cuando salimos a hacer deporte, especialmente en el ciclismo, donde la exposición al sol y al calor puede tener un impacto significativo.El incremento del calor y de las temperaturas durante la primavera y acercándonos al verano puede provocar desde molestias leves hasta problemas graves como golpes de calor e insolaciones. En el contexto del ciclismo, donde el esfuerzo físico es considerable, es crucial entender cómo nuestro cuerpo responde a estas condiciones.

La termorregulación, o la capacidad del cuerpo para mantener su temperatura interna, puede verse comprometida durante largas sesiones de entrenamiento bajo el sol, haciendo indispensable tomar precauciones adicionales.

Prepárate adecuadamente antes de salir de casa

Antes de salir a rodar, es importante verificar las condiciones meteorológicas y planificar adecuadamente. Esto incluye elegir las horas más frescas del día para entrenar, generalmente temprano por la mañana o más tarde en la tarde, cuando el sol no está en su punto más alto. Además, asegurarse de que el equipo esté en condiciones óptimas es esencial, lo que incluye tener una bicicleta bien ajustada y un kit de reparación por si surgen imprevistos.

La elección de la indumentaria es vital para enfrentar el calor. Utilizar ropa ligera, transpirable y de colores claros no solo ayudará a mejorar el confort sino también a reflejar los rayos solares en lugar de absorberlos. En el ciclismo, además, el uso de tejidos que facilitan la evaporación del sudor es recomendable para mantener la frescura y la comodidad durante más tiempo.

Además de la ropa adecuada, otros elementos como el casco ventilado, gafas de sol y una capa de protector solar de amplio espectro son indispensables para protegerse de los rayos UV. Estos no solo previenen quemaduras, sino que también minimizan el riesgo de cáncer de piel a largo plazo.

ciclismo calor
Fuente: Envato Elements

La hidratación, un pilar fundamental más con los días de calor

Hidratarse es crucial, especialmente en días de alta temperatura. Durante el ciclismo, el cuerpo pierde una cantidad significativa de líquidos a través del sudor, lo que puede llevar a la deshidratación si no se repone adecuadamente el agua y los electrolitos. Es recomendable llevar siempre una botella de agua o bebidas isotónicas que ayuden a mantener el equilibrio de sales minerales.

  • Regulación de la temperatura corporal: el cuerpo humano utiliza el sudor como mecanismo principal para regular la temperatura corporal. Al hacer ejercicio, la temperatura del cuerpo aumenta, y el sudor ayuda a enfriarlo. Sin embargo, este proceso también implica una pérdida significativa de líquidos. Si no se reponen estos líquidos, la capacidad del cuerpo para sudar y enfriarse se ve comprometida, aumentando el riesgo de golpe de calor y otros problemas relacionados con el calor.
  • Mantenimiento del rendimiento físico: la deshidratación puede afectar negativamente el rendimiento físico. Incluso una pérdida de líquidos del 2% del peso corporal puede llevar a una reducción significativa en la capacidad de ejercicio, afectando la resistencia, la fuerza y la coordinación. Al estar bien hidratado, se mantiene el volumen sanguíneo, lo que permite una mejor circulación y suministro de oxígeno a los músculos.
  • Prevención de lesiones: la deshidratación puede incrementar el riesgo de calambres, dolores musculares y otras lesiones. Esto se debe a que los músculos y las articulaciones necesitan líquidos adecuados para mantenerse lubricados y funcionar correctamente.
  • Mejora de la función cognitiva: Durante el ejercicio, especialmente en el calor, no solo el cuerpo, sino también la mente se ve afectada por la deshidratación. Una hidratación adecuada es esencial para mantener la concentración, la agudeza y la toma de decisiones, que pueden ser cruciales durante actividades deportivas competitivas o intensas.
  • Prevención de la fatiga: La falta de hidratación adecuada puede llevar a una sensación general de fatiga, lo que puede resultar en un rendimiento deportivo reducido y una recuperación más lenta después del ejercicio.

¿Qué hago los días de calor?

Durante los días de calor extremo, sería prudente optar por rutas más cortas o menos exigentes, o incluso considerar alternativas como el entrenamiento cruzado en la piscina o en el gimnasio. Para aquellos que prefieren mantenerse en el ciclismo, usar un simulador de ciclismo como BKOOL puede ser una excelente alternativa. Estos simuladores permiten realizar entrenamientos intensivos sin exponerse al calor exterior, además de ofrecer la posibilidad de explorar rutas virtuales en diversas condiciones climáticas.

ciclismo calor
Fuente: Envato Elements

Ten presente los siguientes consejos antes de salir de casa

Al salir, es importante informar a alguien sobre la ruta planeada y el tiempo estimado de regreso. Además, llevar un teléfono móvil y una identificación puede ser vital en caso de emergencias. Estar alerta a los síntomas de agotamiento por calor, como mareos, confusión o fatiga extrema, es fundamental. Hay que actuar rápidamente y buscar sombra o asistencia si se necesita.

Prepararse también significa saber actuar en caso de que haya una insolación. Si se presenta una insolación, es crucial actuar de inmediato. Trasladar a la persona afectada a un lugar fresco, aplicar toallas húmedas o hielo en las muñecas, cuello, axilas y entre las piernas sirve para bajar la temperatura corporal. Es importante hidratar suavemente, pero si los síntomas son severos, como confusión o convulsiones, se debe buscar atención médica de inmediato.

Disfruta del deporte al aire libre pero de una manera segura

Aunque la primavera y el verano son épocas ideales para disfrutar del aire libre y especialmente del ciclismo, es fundamental tomar medidas preventivas. Adaptando nuestras rutinas, equipamiento y hábitos, podemos proteger nuestra salud y asegurar que nuestra experiencia al aire libre sea tanto segura como placentera. Así que, antes de salir, planifica, prepárate y protege tu bienestar para poder disfrutar de cada pedalada.

La recuperación es un componente esencial en la rutina de cualquier ciclista, especialmente tras una rodada larga. A menudo, los entusiastas del ciclismo se concentran en sumar kilómetros y mejorar sus tiempos, dejando en un segundo plano el proceso de recuperación. No obstante, es precisamente este proceso el que permite al cuerpo adaptarse y superar los desafíos físicos a los que ha sido sometido. Ignorar la recuperación puede llevar a un rendimiento disminuido e incluso a lesiones.

Después de una extensa jornada pedaleando, el cuerpo ha experimentado estrés físico significativo. Las fibras musculares necesitan repararse, los depósitos de glucógeno han de reponerse y el sistema nervioso requiere un período para regresar a su estado basal. Por ello, es esencial comprender que la recuperación comienza justo en el momento en que desmontamos la bicicleta tras una rodada intensa.

La hidratación como pilar fundamental tras el ciclismo

El sudor y el esfuerzo continuado conllevan a una pérdida considerable de líquidos y electrolitos, lo que puede conducir a la deshidratación si no se repone lo perdido. La hidratación no solo se trata de beber agua; es un proceso más complejo que implica la recuperación de minerales como el sodio, potasio y magnesio, que son esenciales para la función muscular y la transmisión nerviosa.

El agua es fundamental, pero después de una rodada larga, las bebidas deportivas que contienen electrolitos pueden ser más eficaces para reequilibrar los líquidos corporales. Además, existen estudios que sugieren que la ingesta de líquidos acompañada de una pequeña cantidad de carbohidratos y proteínas favorece una recuperación más rápida.

No hay que esperar a sentir sed para empezar a rehidratarse; la sed es un indicador tardío de deshidratación. Por ello, el consejo es beber de manera proactiva, incluso utilizando recordatorios si es necesario, para asegurar que la hidratación sea parte integral de la rutina post-rodada.

ciclismo recuperación
Fuente: Envato Elements

Nutrición estratégica para optimizar la recuperación muscular

Tras finalizar una rodada larga, el cuerpo necesita reponer las reservas de energía. Los carbohidratos son el combustible principal que el cuerpo utiliza durante el ejercicio prolongado y de alta intensidad. Es crucial reponer estos carbohidratos consumiendo alimentos ricos en este nutriente inmediatamente después del ejercicio para optimizar la recuperación del glucógeno muscular.

La ventana de oportunidad para la recuperación de glucógeno es más efectiva en las primeras dos horas post-ejercicio. Aquí es donde una comida o snack rico en carbohidratos y proteínas puede hacer la diferencia. Un ratio de 3 a 1 o 4 a 1 de carbohidratos a proteínas es frecuentemente recomendado para promover una óptima recuperación. La proteína es crucial, ya que ayuda a la reparación de las fibras musculares dañadas y a la construcción de nuevo tejido.

Alimentos como el yogur con frutas, un batido de proteínas con plátano, o incluso un sandwich de pavo son excelentes opciones para iniciar el proceso de recuperación. Además, no hay que subestimar el poder de una comida completa y equilibrada que incluya verduras, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables en las horas posteriores al ejercicio.

Técnicas de descanso y sueño reparador para ciclistas

El descanso y el sueño son probablemente los componentes más subestimados de la recuperación. Durante el sueño, el cuerpo realiza procesos cruciales de reparación y fortalecimiento. Un sueño de calidad es fundamental para que el sistema inmunológico funcione correctamente y para la regulación hormonal, que incluye hormonas como el cortisol y la testosterona, las cuales tienen un papel importante en la recuperación y el rendimiento.

No solo la cantidad de sueño es importante, sino también la calidad del mismo. Dormir en un ambiente oscuro y tranquilo, mantener una rutina regular de sueño y evitar pantallas electrónicas y comidas pesadas antes de acostarse son prácticas recomendadas para mejorar la calidad del sueño.

Aparte del sueño nocturno, la siesta después de una rodada larga puede ser una herramienta poderosa. Las siestas de 20-30 minutos pueden ayudar a mejorar la alerta mental y la recuperación muscular, sin interferir con el patrón de sueño nocturno.

Además del descanso pasivo, existen técnicas activas de recuperación. El uso de compresión dinámica, la terapia de masaje y el yoga son todas estrategias válidas que ayudan a mejorar la circulación y a disminuir el tiempo de recuperación.

Incluso en días de descanso, un simulador de ciclismo como BKOOL puede ser de gran ayuda para mantener la movilidad sin agregar estrés adicional al cuerpo. Estos simuladores permiten realizar rodajes suaves que facilitan la recuperación activa después de la rodada, mejoran la circulación y ayudan a eliminar productos de desecho del metabolismo muscular, como el ácido láctico.

Llega una de las épocas más duras del año en cuanto a deporte se refiere. Es probable que necesites un descanso después de una larga temporada de competiciones y duros entrenamientos. El frío, la lluvia o los días más cortos tampoco ayudan mucho en estos estos próximos meses y la desmotivación asoma a las puertas del ciclismo.

Pero como no queremos que tu pasión por las dos ruedas caiga en saco roto, vamos allá con unos consejos para combatir la desmotivación en el ciclismo. ¡Seguir disfrutando del deporte es mucho más sencillo de lo que imaginas!

Deja a un lado los números

Este consejo no es válido para cualquier ciclista. De hecho, algunos serían incapaces. Pero sí que es cierto que muchas veces los datos son los principales causantes de la desmotivación en el ciclismo.

Si has hecho un parón tras la temporada, con el fin de recargar las pilas, es posible que lo hayas pagado caro perdiendo la forma. Pero tranquilo, es lo normal y está bien que sea así.

No es el momento de pensar en distancias, ritmos, pesos ni nada por el estilo. Es hora de volver a coger hábitos y rutina.

Busca una grupeta

Una de las grandes maravillas del ciclismo es la vida social. Ahora que tienes objetivos a la vista y que no estás «atado» a series o entrenamientos concretos, aprovecha y disfrutar de compartir tu afición con los demás.

Una salida larga, disfrutando del paisaje en buena compañía y sin hacer caso a los números es un auténtico gozo. La afición al ciclismo no deja de aumentar y cada vez hay mas presencia de grupetas y clubes en cualquier lugar de nuestra geografía.

Explora nuevas rutas

No nos vamos a engañar, los ciclistas somos deportistas de ideas fijas y de costumbres. La mayoría de nosotros tenemos nuestras zonas de entrenamiento habituales y, por comodidad, no solemos salir de ellas.

Sin embargo, buscar nuevas rutas y zonas de entrenamiento puede ser un plus de motivación para los parones entre competiciones o en época de pretemporada.

Y no hablamos sólo de ciclismo outdoor, también puedes probar con Bkool y sus más de seis millones de rutas ciclistas.

desmotivación ciclismo
Foto: BKOOL

Invierte en material

Quizá no sea la opción más económica, pero la desmotivación puede ser la excusa perfecta para comprar esas ruedas que tanto estabas deseando, renovar tu rodillo o darte un capricho con una nueva equipación.

Invertir en algo relacionado con el ciclismo puede ser un detonante de la motivación. ¿Quién no desea estrenar algo nuevo?

Prueba una carrera en Bkool

Puedes participar en los retos creado por Bkool, apuntarte a una de sus ligas o crear la tuya propia. El caso es que tienes opciones diferentes para divertirte mientras llega el estado de forma que estás buscando.

Os podemos asegurar que competir desde casa es igual de satisfactorio que hacerlo fuera y mucho menos complicado a nivel logístico. Además de tener opciones a casi cualquier hora del día, en muchos eventos podrás compartir tu afición con algunos de tus ídolos.

Huye de la monotonía

Ya hemos hablado de buscar nuevas rutas o probar competiciones en Bkool, pero hay más opciones para salir de la rutina y encontrar la motivación en el ciclismo. Por ejemplo introducir trabajo de fuerza o gimnasio. Es un gran olvidado pero muy necesario para prevenir lesiones y mejorar el rendimiento.

También puedes probar otros deportes con una estrategia de entrenamiento cruzado: el running o la natación pueden ser una buena opción.

¿O por que no probar el ciclismo de montaña?

Si eres neófito en esto de pedalear y buscas información, gran parte de las publicaciones con que te encuentres te dirán que uno de los factores claves para mejorar sobre la bicicleta es la técnica de pedaleo. Si ya eres un aficionado habituado a entrenar, imaginamos que vives en esa disyuntiva de dedicarle tiempo a mejorar la técnica frente a acumular volumen con tus capacidades actuales.

Tenemos una buena noticia para ti: partiendo de la premisa de que efectivamente la técnica de pedaleo es uno de los aspectos más determinantes en este, nuestro querido deporte de las dos ruedas, neófitos y experimentados están a tiempo de aprenderla, entrenarla y evitar lesiones derivadas de malas posiciones.

Pero hay más: puedes entrenar la técnica de pedaleo sin salir al exterior. De hecho, nuestra recomendación es que la entrenes en interior. Basta con que te subas al rodillo, conectes con tu sesión de BKOOL y, en un entorno amigable y sin riesgos, te dediques a entrenar los ejercicios específicos que tengas planificados.

Aspectos a tener en cuenta en la pedalada para evitar lesiones

Técnica

Uno de los grandes beneficios de darle a la técnica de pedaleo la atención que se merece es la reducción de riesgo de lesiones. Pongamos un ejemplo muy gráfico: una salida de tres horas por carreteras, con una cadencia de 90 revoluciones por minuto (una cadencia de lo más habitual). Estamos hablando de que tus piernas van a llevar a cabo 16.200 veces el mismo movimiento.

Si no tenemos una técnica trabajada, existe el riesgo de que alguno de estos movimientos tan repetitivos termine derivando en lesión.

Una de las lesiones más comunes entre los ciclistas es la tendinitis, tanto rotuliana como del tendón de Aquiles, que están estrechamente relacionadas con la postura que adquirimos al pedalear, de aquí la importancia de tener una buena técnica.

Tanto si entrenas fuera como si entrenas dentro, y para minimizar estas posibles lesiones, debes tener en cuenta una serie de factores que desde nuestro punto de vista son claves:

Ajuste de tu bici

Probablemente sea el punto más crucial y que más lesiones evita. Poner a punto la bici de la mano de un experto biomecánico facilitará que tus músculos adquieran una posición correcta cuando pedalees. Cada deportista necesita unos ajustes muy determinados puesto que tienen que ver con su tamaño. 

La talla de la bici, la altura del sillín y su medida de desplazamiento, la inclinación de las manetas de freno, la posición de las calas en las zapatillas o la altura del manillar son solo algunos de los factores que deben estar perfectamente adaptados para que tu cuerpo no adquiera posiciones que pueden derivar en una lesión. 

En este sentido, insistimos, lo más aconsejable es que consultes a un especialista para que te ayude con este aspecto. 

La cadencia

El ritmo de pedaleo es uno de los temas más manidos a la hora de hablar sobre el rodaje sobre la bicicleta. Hay que tener en cuenta que, además, cobra especial importancia cuando hacemos tiradas largas que exigen un sobreesfuerzo.

Hacemos un resumen básico: cadencias altas afectan a nuestra capacidad cardiovascular, incrementando las pulsaciones, mientras que cadencias bajas afectan a nuestra musculatura. En función de la tipología de entrenamiento al que nos enfrentemos, nos interesará incrementar o reducir. Nuestra recomendación es clara: si somos principiantes, tenemos que evitar las cadencias altas, sobre todo cuando empezamos a rodar, ¡ya tendremos tiempo de intentar imitar a Chris Froome cuando cojamos experiencia!

Dentro de tus sesiones de rodillo, puedes planificar momentos en los que trabajar la cadencia. En la planificación de workouts de BKOOL podrás marcar un objetivo concreto que, en un trabajo de series, te ayude a fortalecer neuromuscularmente la cadencia objetivo.

El movimiento de pedal

Normalmente los ciclistas tendemos a empujar hacia delante los pedales, poniendo demasiado esfuerzo en el movimiento, cuando la técnica correcta pasa por tirar de los pedales con un movimiento semicircular

Mentalmente este cambio es complicado, pero también hay ejercicios para potenciarlo. Uno de ellos, muy habitual, es el de incluir en sesiones de una hora una parte en la zona del principio, unos diez minutos, en los que combinemos bloques de un minuto primero pedaleando solo con un pie, siendo conscientes de qué movimiento hace la pedalada, con el otro pie.

Recuerda la recomendación básica: desde la posición baja del pedal debemos tirar hacia arriba y, en la caída, dedicar menos esfuerzo en el empuje. La cuestión es imaginarse dos semicírculos, uno en la izquierda, seguido por otro en la derecha.

Distribuye la carga en las dos piernas

Tanto si eres diestro, como si eres zurdo, hay una pierna con la que empujas más y por lo tanto, está más desarrollada.

Este desequilibrio en las fuerzas influye en gran medida en la eficacia de tus entrenamientos y, por supuesto, también en la velocidad. Pedalea repartiendo la fuerza al 50% en cada pierna para equilibrarte, mejorar la calidad de tus entrenamientos, y tu postura en la bici. 

Trabaja el core

A priori, puede parecer una cuestión baladí a la hora de depurar la técnica de la pedalada, pero lo cierto es que un core fuerte es imprescindible para mantener una postura adecuada en la bici. Cuanto más seguros estemos de cintura para arriba, más estabilidad tendremos en el tren inferior, que podrá centrarse en llevar hasta los pedales el mayor número de vatios posible.

Los ejercicios de fuerza abdominal, las sentadillas o los entrenamientos con pesas al menos dos veces por semana, incrementarán tu rendimiento en la bici en muy poco tiempo.

Los hidratos de carbono son nuestra principal fuente de energía para la resolución de ejercicios físicos. Si bien se definen como un nutriente fundamental para la dieta de cualquier deportista, ya sea amateur o profesional, existe una gran variedad de teorías sobre el momento su ingesta: ¿antes o después de entrenar? Hoy vamos a resolverlo.

¿Por qué son tan necesarios los hidratos de carbono?

nuestra principal fuente de energía para la resolución de ejercicios físicos. teorías sobre el momento su ingesta: Si bien se definen como un nutriente fundamental para la dieta de cualquier deportista, ya sea amateur o profesional, existe una gran variedad de

teorías sobre el momento su ingesta:

Antes de nada, es importante entender por qué estos macronutrientes resultan indispensables en la dieta de cualquier deportista, a pesar de tener detractores.

La presencia obligatoria de hidratos de carbono en la ingesta diaria se debe a los beneficios que ofrecen:

  • Aportan energía para satisfacer la mayor demanda energética.
  • Optimizan los depósitos de glucógeno.
  • Favorecen la recuperación muscular tras la actividad física.
  • Se configuran como una fuente de energía durante el entrenamiento y la competición.
  • Son una rápida y fácil fuente de energía entre comidas para mantener a glucemia.

Por estas razones, se recomienda que los hidratos de carbono ocupen entre un 55 y 60% de la ingesta calórica diaria. Este porcentaje resulta fácil de alcanzar si se hace una media de cuatro raciones diarias de alimentos ricos en carbohidratos.

El pan, los cereales, la leche y sus derivados, los diferentes tipos de pasta y la fruta son ejemplos de alimentos ricos en carbohidratos que puedes consumir en la proporción indicada.

Hidratos de carbono: ¿antes o después del entrenamiento?

Siendo directos, lo mejor es consumir los hidratos de carbono antes de entrenar. Diferentes médicos y nutricionistas así lo consideran. ¿Por qué? La respuesta es sencilla. Estos alimentos aportan una gran cantidad de energía. Si se consumen antes del entrenamiento, los músculos van a emplear toda esa energía para realizar ese ejercicio físico al máximo nivel.

Básicamente de lo que se trata es de aportar a los músculos la energía necesaria, ya no solo para que sean capaces de aguantar el entrenamiento, sino para que lo hagan rindiendo al máximo posible.

No obstante, esta ingesta de hidratos de carbono debe provenir de carbohidratos complejos (almidones) y azúcares naturales en lugar de azúcares procesadores y refinados.  

Hidratos de carbono también después del entrenamiento

Aunque se haya señalado que es más adecuado consumir los hidratos de carbono antes del ejercicio para proporcionar la energía suficiente, también es recomendable ingerirlos después.

El cuerpo ha gastado las reservas de glucógeno durante el ejercicio físico y es necesario reponerlas para que el organismo funcione sobremanera. Dentro de los 40 minutos posteriores al entrenamiento los expertos recomiendan ingerir carbohidratos simples para brindar una fuente inmediata de sustrato energético a las células musculares y que, así, pueden empezar una recuperación eficaz de energía.

hidratos de carbono
Foto: BKOOL

¿Qué alimentos tomar después del entrenamiento?

Además de una correcta hidratación tanto con agua como con bebida isotónica o batidos de fruta, ya hemos hablado de la hidratación en BKOOL, es recomendable tomar una gran cantidad de proteínas y carbohidratos.

Algunos deportistas optan por una digestión rápida y toman bebidas ricas en hidratos de carbono. Otras alternativas son la fruta, rica fuente de carbohidratos simples, barritas de cereales o frutos secos. Estas últimas son opciones muy nutritivas e idóneas para recuperar las reservas.

Igualmente, la proteína también es importante para reponer la energía. Atún, verduras, yogur o plátano son algunos alimentos aptos para después del entrenamiento.

Algunos expertos han indicado que la tasa de recuperación de glucógeno muscular es cuatro veces mayor si se combinan hidratos de carbono y proteínas que cuando se administra cualquiera de los dos nutrientes por separado.

Conclusiones

No debe caber ninguna duda de que los carbohidratos deben formar parte de la dieta. Ahora, para organizar tus hábitos de alimentación debes tener en cuenta lo que hemos explicado:

  • • Antes de entrenar: carbohidratos complejos.
  • • Después de entrenar: carbohidratos simples y proteína.

Si vas a realizar un entrenamiento largo e intenso, también es adecuado incluir los carbohidratos durante el ejercicio. No te olvides de coger una barrita energética antes de subirte al rodillo y comenzar tu sesión en BKOOL.

Aunque no lo creas, caer en el sobreentrenamiento en mucho más fácil de lo que imaginas. Acumular horas y horas de entrenamiento no siempre es algo beneficioso y puede acarrearnos ciertos problemas. Este síndrome, que puede llegar a ser muy peligroso si no coge a tiempo, pone en jaque el rendimiento de muchos deportistas aficionados con frecuencia.

Así que hoy vamos a explicar en qué consiste, por qué se produce y cuáles son algunos de sus síntomas para que puedas detectarlo a tiempo.

¿Qué es el sobreentrenamiento?

Cuando nos enfrentamos a un volumen alto de entrenamiento podemos hablar de dos conceptos: sobrecarga y sobreentrenamiento.

La sobrecarga es ese dolor muscular que sobrepasa lo normal y que aparece cuando no se recupera lo suficiente entre los entrenamientos. Es habitual que aparezca tras varios días consecutivos de entrenamientos exigentes y produce, además, una sensación de agotamiento. Por suerte, la sobrecarga tiene una gran solución: el descanso.

Cuando hacemos caso omiso de los signos de la sobrecarga y no bajamos el ritmo, es cuando aparece el sobreentrenamiento. Si seguimos entrenando más duro cuando el cuerpo muestra una debilidad así lo único que conseguimos es perjudicarnos.

El sobreentrenamiento supone un grave problema para nuestra salud como deportistas, dado que podemos necesitar semanas, o incluso meses, para recuperarnos de forma completa y volver a nuestro nivel. Y, más allá de lo deportivo, el sobreentrenamiento también afecta al sistema endocrino, responsable de las hormonas que gobiernan, por ejemplo, el estado de ánimo.

Además, también puede debilitar el sistema inmunológico y, si no se trata a tiempo, puede convertirse en algo crónico y perjudicial para la salud y el estado físico a largo plazo, incluso durante años. Por eso, a veces, debemos saber modificar la intensidad de nuestro entrenamiento.

sobreentrenamiento
Foto: BKOOL

¿Cuáles son los síntomas del sobreentrenamiento?

Los síntomas del sobreentrenamiento son numerosos y varían en cada deportista, afectando este síndrome de una manera u otra a cada individuo. Sin embargo, algunos de ellos suelen ser habituales en la gran mayoría de casos:

Dificultades para dormir

Muchas veces nos es imposible conciliar el sueño cuando nos metemos en la cama. Esta sensación de inquietud puede ser un indicador de que los niveles de cortisona son demasiado altos. La llamada «hormona del estrés» aparece cuando el entrenamiento es demasiado intenso.

El dolor muscular no cesa

¿Sientes más dolor del habitual? ¿Tu sobrecarga va más allá de las horas o día posterior a un entrenamiento exigente? Cuando el dolor muscular es constante puede ser una señal de que nuestros músculos no han conseguido repararse adecuadamente, uno de los síntomas del sobreentrenamiento.

El estado de forma cae en picado

Hay ocasiones en las que, pese a estar sometido a un gran nivel de entrenamiento, nuestra forma física no solo no aumenta, sino que disminuye. Nuestros números van a peor y los entrenamientos no salen según lo previsto. La caída de la forma física es un signo claro de que no estamos haciendo las cosas bien y nuestro cuerpo está sobreentrenado.

Fatiga crónica

Si tu cuerpo lleva varios días sin energía presta atención a todos los indicadores. La fatiga, tanto mental como física, es uno de los signos más evidentes del sobreentrenamiento.

Mal humor o apatía

Si no estás de buen humor o te encuentras «de capa caída», puede que el sobreentrenamiento sea el responsable. Como hemos comentado, este afecta al sistema endocrino y, por tanto, a nuestro estado de ánimo.

Ahora que ya conoces algunos de los principales síntomas del sobreentrenamiento, sólo debes prestar atención a ellos y, si alguno aparece en tu día a día, ponerte alerta. No dudes en ser flexible con tu planificación si es necesario.

Un entreno suave en BKOOL nunca está de más.

El final de las festividades de Navidad suele dejar una mezcla de gratos recuerdos y, a veces, excesos que repercuten en nuestro bienestar físico. Por ello, elaborar un plan de entrenamiento definitivo para recuperar nuestro estado óptimo es esencial. Este artículo te guiará a través de un proceso integral que abarca desde la evaluación física hasta la incorporación de hábitos saludables a largo plazo.

Evalúa tu estado físico y fija metas

Antes de comenzar cualquier plan de entrenamiento, es crucial evaluar tu estado físico actual. Esta valoración incluye comprender tu nivel de condición física, identificar posibles áreas de mejora y establecer un punto de partida realista para tu proceso de recuperación. Recuerda, la honestidad contigo mismo es el primer paso hacia un cambio significativo.

Fijar metas realistas es vital para cualquier plan de entrenamiento exitoso. Estas metas deben ser específicas, medibles, alcanzables, relevantes y limitadas en el tiempo (SMART, por sus siglas en inglés). Al establecer objetivos claros, te mantendrás enfocado y motivado a lo largo de tu camino para recuperar tu forma física después de los excesos de la Navidad.

Nutrición: Consejos para una dieta equilibrada

La nutrición juega un papel crucial en tu recuperación. Una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros te proporcionará la energía necesaria para tus entrenamientos y ayudará a reparar y construir tejidos musculares. Evita las dietas extremas; en su lugar, busca un equilibrio que puedas mantener a largo plazo.

Un estudio significativo en este ámbito es «The impact of dietary protein supplementation on recovery from resistance exercise-induced muscle damage: A systematic review with meta-analysis», publicado en la European Journal of Clinical Nutrition. Esta revisión sistemática y meta-análisis examinaron cómo la suplementación con proteínas puede influir en la recuperación del daño muscular inducido por el ejercicio de resistencia. Los resultados sugieren que la suplementación con proteínas puede ser beneficiosa para la recuperación muscular, especialmente en ejercicios que implican contracciones musculares concéntricas y excéntricas. Este hallazgo respalda la idea de que una ingesta adecuada de proteínas es fundamental para el desarrollo muscular y para la recuperación efectiva después de un entrenamiento intenso.

Bicicleta Entrenamiento Simulador
Fuente: Envato Elements

Rutina de ejercicios para principiantes

Los ejercicios cardiovasculares son esenciales para mejorar la salud del corazón y quemar calorías. Si eres principiante, comienza con actividades de baja intensidad como caminar, nadar o andar en bicicleta. Gradualmente, aumenta la intensidad y duración de tus entrenamientos a medida que tu condición física mejora.

El entrenamiento de fuerza no solo mejora tu tono muscular, sino que también acelera tu metabolismo, lo que es fundamental para recuperar tu forma después de los excesos de Navidad. Incluye ejercicios básicos como sentadillas, estocadas, flexiones y levantamientos de pesas. Recuerda, la técnica es más importante que la cantidad de peso que levantas.

La flexibilidad es un aspecto frecuentemente subestimado en los planes de entrenamiento. Incorporar yoga y estiramientos en tu rutina no solo mejora tu rango de movimiento, sino que también reduce el riesgo de lesiones y ayuda en la recuperación muscular. Dedica al menos dos sesiones a la semana a mejorar tu flexibilidad.

Descanso y recuperación: Componentes clave

El descanso y la recuperación son aspectos esenciales en cualquier plan de entrenamiento, especialmente después de los excesos de la Navidad. Un buen descanso previene lesiones y asegura que tu cuerpo se repare y se fortalezca de manera efectiva. El sueño juega un papel fundamental en este proceso; es durante las horas de sueño profundo cuando el cuerpo realiza la mayoría de sus procesos de reparación y recuperación muscular.

La falta de un sueño reparador puede resultar en una disminución del rendimiento físico, una recuperación más lenta y un aumento del riesgo de lesiones. Además del sueño, los días de descanso activo son cruciales. Estos pueden incluir actividades de baja intensidad como caminatas ligeras o yoga suave, que ayudan a mantener el cuerpo en movimiento y promueven la recuperación sin imponer un estrés adicional. La combinación de un sueño de calidad y descanso activo constituye una estrategia integral para maximizar la recuperación y optimizar el rendimiento en tu plan de entrenamiento para recuperarte de los excesos de la Navidad.

Manteniendo la motivación y el enfoque

Mantener la motivación y el enfoque es esencial en cualquier plan de entrenamiento, especialmente después de los excesos de Navidad. Para lograrlo, establece metas realistas y celebra tus logros, por pequeños que sean. Recuerda constantemente por qué empezaste, manteniendo tus objetivos de salud y bienestar en primer plano.

El apoyo social es vital, así que comparte tus metas con amigos, familia o un entrenador personal. Varía tus rutinas para mantener el interés y desafiar a tu cuerpo de nuevas maneras. Escucha a tu cuerpo y ajusta tus entrenamientos según sea necesario, y recuerda que la flexibilidad en tu enfoque te ayudará a mantener la motivación y el enfoque a largo plazo.

Integrar el entrenamiento y evaluar progreso 

Para que tu plan de entrenamiento sea sostenible, debe integrarse de forma natural en tu vida diaria. Esto podría significar hacer ejercicio a primera hora de la mañana, en tu hora de almuerzo o después del trabajo. Encuentra el momento que mejor se adapte a tu horario y comprométete con él.

Es importante evaluar regularmente tu progreso y hacer ajustes en tu plan de entrenamiento según sea necesario. Esto puede implicar aumentar la intensidad de tus entrenamientos, cambiar tus rutinas o reevaluar tus metas. Recuerda, la flexibilidad es clave para un plan exitoso y sostenible.

La frecuencia cardiaca, ese palpitar constante y vital que resuena en nuestro pecho, es mucho más que un simple latido. En las siguientes líneas, desentrañaremos los misterios que envuelven este indicador tan crucial de nuestra salud. Como un reloj interno, la frecuencia cardiaca nos relata historias sobre nuestro bienestar, esfuerzo físico, e incluso nuestras emociones.

Importancia de la frecuencia cardiaca en la salud general

La frecuencia cardiaca es un indicador crucial de nuestra salud general, reflejando la eficiencia y el estado de nuestro sistema cardiovascular. Cada latido del corazón no solo bombea sangre vital a nuestro cuerpo, sino que también nos da pistas sobre nuestra condición física y emocional.

Una frecuencia cardiaca dentro de un rango normal sugiere un corazón y un sistema cardiovascular saludables, mientras que las desviaciones pueden indicar problemas subyacentes, como estrés crónico, hipertensión o enfermedades cardiacas. Además, factores como la actividad física, el estrés emocional, el sueño y la dieta también influyen significativamente en la frecuencia cardiaca, convirtiéndola en un barómetro de nuestra salud general.

La relación entre la frecuencia cardiaca y otros aspectos de la salud, como el sistema inmunológico y el metabolismo, está siendo cada vez más estudiada, revelando conexiones importantes. Por ejemplo, se ha observado que una frecuencia cardiaca elevada puede estar relacionada con estados inflamatorios en el cuerpo. Por lo tanto, monitorear y comprender nuestra frecuencia cardiaca no solo ayuda a detectar problemas de salud antes de que empeoren, sino que también proporciona información valiosa sobre el impacto de nuestro estilo de vida en nuestra salud global.

Frecuencia Cardíaca
Fuente: Envato Elements

Medición y análisis de la frecuencia cardiaca: Técnicas y significado clínico

La medición y análisis efectivos de la frecuencia cardiaca son fundamentales para una comprensión integral de la salud cardiovascular. La frecuencia cardiaca puede medirse de manera sencilla a través de la palpación en puntos de pulso como la muñeca o el cuello, o con mayor precisión mediante dispositivos tecnológicos avanzados, como relojes inteligentes y monitores de frecuencia cardiaca.

Sin embargo, más allá de la mera medición, la interpretación de estos valores es crucial. Esta interpretación debe tomar en cuenta aspectos individuales como la edad, el nivel de actividad física y las condiciones de salud preexistentes. Por ello, comprender y monitorizar adecuadamente la frecuencia cardiaca es un paso esencial hacia la prevención y el manejo de problemas de salud, así como para mantener un estilo de vida saludable y equilibrado.

El significado de la frecuencia cardiaca en reposo y durante el ejercicio

La frecuencia cardiaca en reposo y durante el ejercicio son dos caras de la misma moneda que ofrecen valiosa información sobre nuestra salud cardiovascular. Por un lado, una frecuencia cardiaca en reposo, medida cuando el cuerpo está calmado y sin esfuerzo, revela el estado general de nuestro corazón y sistema nerviosoUn valor que se desvíe significativamente del rango normal (generalmente entre 60 y 100 latidos por minuto para adultos) podría indicar condiciones de salud subyacentes, como estrés, ansiedad o problemas cardiovasculares. Por otro lado, la frecuencia cardiaca durante el ejercicio refleja cómo nuestro corazón responde a la actividad física.

Un incremento apropiado en la frecuencia cardiaca durante el ejercicio es normal y deseable, pues indica que el corazón está trabajando para satisfacer la mayor demanda de oxígeno de los músculos. Además, la velocidad con la que la frecuencia cardiaca vuelve a su nivel en reposo después del ejercicio es un indicador clave de la condición física y la salud cardiovascular. La interpretación de estos valores en conjunto proporciona una visión integral de la salud del corazón, permitiendo adaptar los estilos de vida y regímenes de ejercicio para optimizar la salud cardiovascular.

Frecuencia Cardiaca
Fuente: Envato Elements

Factores que afectan

La frecuencia cardiaca se ve influenciada por una variedad de factores, tanto internos como externos. El estrés emocional y psicológico es uno de los más significativos, donde situaciones de tensión elevan la frecuencia cardiaca como parte de la respuesta de «lucha o huida» del cuerpo.

El estilo de vida también juega un papel crucialla falta de ejercicio regular tiene como consecuencia una frecuencia cardiaca en reposo más alta y una eficiencia cardiovascular reducida. La dieta y la ingesta de sustancias como la cafeína y el alcohol causan variaciones notables en la frecuencia cardiaca. Además, la calidad del sueño es esencial, ya que un sueño inadecuado afecta negativamente la frecuencia cardiaca y, por extensión, la salud del corazón. Factores ambientales como la temperatura y la altitud también influyen; en altitudes más altas, por ejemplo, el corazón debe trabajar más arduamente para oxigenar la sangre. 

Consejos para mantener una frecuencia saludable

Mantener una frecuencia cardiaca saludable es clave para una buena salud cardiovascular y general. La actividad física regular es uno de los métodos más efectivos para mejorar la salud del corazón y reducir la frecuencia cardiaca en reposo. Ejercicios como caminar, correr, nadar o andar en bicicleta, si se realizan consistentemente, fortalecen el corazón y mejoran su funcionamiento.

El manejo del estrés es igualmente importante; técnicas como la meditación, el yoga y la respiración profunda ayudan a reducir la frecuencia cardiaca y mejorar la adaptación del cuerpo al estrés. En cuanto a la dieta, consumir alimentos saludables, ricos en nutrientes y bajos en grasas saturadas y azúcares, contribuye a la salud cardiovascular. Limitar la ingesta de cafeína y alcohol también es beneficiosoUn sueño adecuado y reparador es vital para la salud del corazón. Por último, es importante realizar chequeos médicos regulares, especialmente si se tienen condiciones de salud preexistentes o se observan cambios inusuales en la frecuencia cardiaca.

La variabilidad de frecuencia cardiaca muestra tu estado de salud

Concluyendo, la frecuencia cardiaca es una herramienta increíblemente útil para monitorear nuestra salud. A través de su estudio y comprensión, podemos tomar decisiones más informadas sobre nuestro estilo de vida, ejercicios y salud en general. 

En el estudio realizado por Tarvainen et al., titulado «Análisis de la Variabilidad de la Frecuencia Cardiaca: Métodos y Aplicaciones Clínicas» (2014), realizado bajo la colaboración de la Universidad de Finlandia Oriental, se explora en profundidad cómo la variabilidad de la frecuencia cardiaca puede ser utilizada como un indicador fiable del estado autonómico del corazón. Este estudio demuestra cómo los cambios en la variabilidad de la frecuencia cardiaca están asociados con distintos estados de salud y cómo su análisis proporciona información valiosa para el diagnóstico y tratamiento de diversas condiciones.

El análisis de la variabilidad de la frecuencia cardiaca es una herramienta diagnóstica que ha ganado relevancia en los últimos años. Este estudio también enfatiza en la necesidad de interpretar estos datos dentro del contexto de la salud individual del paciente.

Cumplir años se suele asociar a una reducción del rendimiento físico en el deporte, pero ¿siempre es así? El paso del tiempo puede manifestarse de diferentes maneras, incluso en el estado físico, no obstante, ¿puedo disfrutar del ciclismo indoor pasados los cincuenta? Por supuesto.

Es cierto que llegados a una edad no se hace deporte de la misma manera, pues existen más limitaciones físicas. Sin embargo, el rendimiento deportivo también depende en gran medida de la mentalidad. Aquellas personas que tienen una personalidad más juvenil e intentan seguir esforzándose al máximo, continúan obteniendo entrenamientos de gran calidad sin que la edad sea un obstáculo.

Quizá te has preguntado si pasados los cincuenta puedes continuar disfrutando del ciclismo indoor y de las actividades que ofrece BKOOL. Esto depende principalmente de la mentalidad y de la capacidad de exigencia deportiva que se tenga. Es inevitable cumplir años, pero no por ello debes renunciar al deporte y al afán de superación.

La forma de envejecer dicta el rendimiento deportivo

Es muy común escuchar comentarios como “forzar tanto seguro que no es bueno”, “a mi edad tanta intensidad ya no es buena” y un largo etcétera. Sin embargo, estas frases más que una realidad, resultan una excusa.

El factor que indica cuánto deporte podemos hacerno es la edad, sino la forma en la que se envejece. Es cierto que cumplir años supone comenzar a tener ciertas limitaciones, pero todo depende de cómo estemos envejeciendo.

No es lo mismo cumplir cincuenta años teniendo sobrepeso o problemas cardiovasculares que cumplirlos sin tener ningún problema de salud. La salud, el estilo de vida, la alimentación y la experiencia deportiva determinan la forma de envejecer y, por ende, son las claves que establecen el rendimiento deportivo.

¿Cómo planificar el entrenamiento pasados los cincuenta?

A medida que cumplimos años, es habitual perder capacidad aeróbica. Por lo tanto, este es un aspecto en el que hay que hacer hincapié en los entrenamientos.   

Es conveniente realizar entrenamientos de alta intensidad, pero sin abusar de ellos. Lo adecuado es ajustar las cargas y reducir el tiempo de los intervalos, siempre en la medida más adaptada posible a nuestra capacidad aeróbica.

Para este trabajo, un ejemplo de entrenamiento es el HIIT (High Intensity Training), pues estádiseñado para trabajar la capacidad aeróbica y el consumo del oxígeno. No obstante, no es un ejercicio para realizarlo de manera constante. La exigencia es alta, por lo que no se debe realizar más de dos veces a la semana.

pasados los cincuenta
Foto: BKOOL

Igualmente, se puede realizar un entrenamiento extenso, de una media de dos horas, realizado a intensidades cercanas al 60% del VO2Max. Este tipo de ejercicio es esencial para desarrollar la resistencia en el ciclismo.

En el caso del umbral anaeróbico, lo más adecuado es exigirse menos. Es recomendable trabajar con intervalos cortos, de unos diez minutos, reduciendo el número de repeticiones y rebajando la intensidad.

La pérdida de masa muscular pasados los cincuenta

De la misma manera que se comienza a perder capacidad aeróbica, también se reduce la masa muscular. En ciclistas de más de 50 años resulta imprescindible incluir en la rutina un entrenamiento de fuerza. De esta manera se minimiza la pérdida de músculo.

Este entrenamiento puede consistir en ejercicios más específicos para el ciclismo como la sentadilla, la prensa o aquellos en los que se trabaje la musculatura extensora de tren inferior.

La frecuencia de entrenamiento de fuerza puede ser de dos días a la semana durante seis y ocho semanas con cargas medias y altas. Los próximos meses se puede realizar un entrenamiento con menos series y cargas medias.

Conclusiones

Disfrutar del ciclismo indoor pasados los cincuenta es una realidad para muchos deportistas que no han renunciado a su afición. El factor que determina el rendimiento físico es la forma de envejecer, en vez de la edad, por eso, no abandones tu entrenamiento en el rodillo.

La clave es entrenar tu capacidad aeróbica e incluir una rutina de fuerza para minimizar la pérdida de masa muscular. Continuar realizando deporte ayuda a envejecer aún mejor, de manera más sana y lenta.